Movilidad Segura

“Todos los ocupantes, tanto adultos como niños, viajarían más seguros mirando hacia atrás”

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Doctorado en Ingeniería Industrial por la Universidad de Zaragoza con una investigación sobre sillitas infantiles y colisiones laterales, y con un Máster en Seguridad en el Transporte por la Universidad George Washington (EEUU), la trayectoria profesional de Jesús Monclús destaca por su notable contribución a la seguridad vial en España. De su trabajo, desarrollado desde el año 1994, cabe mencionar la puesta en marcha del Departamento de Seguridad Vial en el Real Automóvil Club de España; su etapa en Centro Zaragoza, Instituto de Investigación sobre Reparación de Vehículos o en la Fundación FITSA (Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil). Además, ha recibido varios premios periodísticos por su labor divulgativa en este campo, ha publicado dos libros al respecto, y es autor principal de los contenidos de la web www.seguridadinfantil.org. Precisamente la seguridad infantil en los vehículos es un tema de gran actualidad en este momento, tras anunciar la Dirección General de Tráfico (DGT) que está estudiando la posibilidad de que todos los menores de 4 años viajen en sillitas instaladas en sentido contrario a la marcha. Monclús es un firme partidario de la medida.


1. Los ciudadanos están cada vez más familiarizados con los sistemas de retención infantil y sus características, pero nos gustaría que definiera qué es exactamente un Sistema de Retención Infantil.  ¿En qué casos es obligatorio y/o aconsejable su uso?

Un sistema de retención infantil es cualquier sistema homologado para su uso en vehículos que retenga a un niño en su asiento en caso de colisión, evitando posibles impactos contra el interior del vehículo o, aún peor, que el ocupante salga despedido fuera del vehículo durante el choque o el vuelco. El cinturón de seguridad del vehículo, para aquellos niños mayores de, por ejemplo, 140 cm de estatura, puede ser un sistema de retención infantil adecuado; aunque cuando utilizamos este término normalmente pensamos en asientos o sillitas especiales para los niños o los bebés. Es la medida de seguridad más efectiva de las que existe, sobre todo, en el caso de los niños, puesto que físicamente son más frágiles y vulnerables que los adultos. No es que sea aconsejable, es que es básico y, por ello la ley es clara al respecto: todos los ocupantes, sean adultos o niños, tienen que usar un sistema de retención adecuado a su edad y complexión física.


2. Desde el punto de vista legal, ¿es España un país restrictivo o permisivo en cuanto a la obligación de utilizar sistemas de retención infantil? ¿Y en cuanto a las sanciones por no adoptar estos dispositivos

España debe cumplir, como el resto de países de la Unión Europea, con una directiva que obliga a usar sistemas de retención en los vehículos. La directiva europea permite que los países establezcan ciertas excepciones, y España ha optado por no exigir el uso de sistemas de retención a taxis que circulen por vías urbanas o metropolitanas. Es la única excepción, aunque los niños siguen siendo igual de vulnerables en los taxis que en cualquier otro automóvil. Las sanciones están en línea con otros países, aunque recientemente el fiscal de seguridad vial ha propuesto un rigor mucho mayor con los padres o tutores reincidentes. A mí me parece una propuesta estupenda: por ejemplo, un padre que sea sancionado varias veces por no llevar a sus hijos debidamente protegidos, y que por ello los esté exponiendo sistemáticamente a un riesgo altísimo, merece mucho mas que unas decenas de euros de multa.

 

3. ¿Cómo valora usted la medida anunciada por la DGT que implica que los menores de 4 años viajen en sillitas instaladas en sentido contrario a la marcha?

Creo que el planteamiento que se ha anunciado de viajar mirando hacia atrás “siempre que ello sea posible” es muy acertado. Todos los ocupantes, tanto adultos como niños, viajarían más seguros mirando hacia atrás: así era como volvían a la tierra, por ejemplo, los primeros astronautas. La diferencia en el caso de los niños es que ellos pueden hacerlo hasta que pesan 18 kg, porque existen sillitas infantiles que lo permiten. El cuello de los niños de tres o cuatro años puede sufrir mucho en colisiones frontales muy violentas, llegando a separarse completamente las vértebras cervicales y seccionarse la médula espinal. En los asientos orientados hacia atrás, eso no sucede. Aunque en algunos vehículos, dichos asientos que miran hacia atrás para niños de hasta 18 kg, simplemente, no caben, por lo que el planteamiento anunciado por la DGT de “siempre que se pueda” parece el correcto. Todos los países y los expertos de todo el mundo insisten en la importancia de que los niños viajen mirando hacia atrás todo el tiempo que sea posible. Suecia, por ejemplo, así lo exige por ley. España se pondría a la cabeza de los países que mejor protegen a sus niños en el automóvil.

 

4. El mercado ofrece tal variedad de sistemas de retención infantil que, en ocasiones, elegir el más adecuado es una tarea muy difícil ¿Qué consejos tenemos que tener en cuenta a la hora de adquirir una silla infantil para el coche? ¿Todas las sillas son igual de seguras?

Primero que sea una silla del grupo adecuado (actualmente los grupos de clasifican en función del peso del niño) y que no le quede demasiado grande ni pequeña al niño. A continuación, que se pueda instalar en el vehículo con comodidad (puede que sea necesario hacer una instalación de prueba para salir de dudas), ya que ello es la mejor garantía de que se va a usar en todos los viajes. Aunque todas las sillas homologadas  han pasado las pruebas de seguridad correspondientes que garantizan un nivel mínimo de seguridad, las pruebas realizadas por organizaciones de consumidores y automovilistas europeas dejan todos los años claro que unas sillas son mucho más seguras que otras.


5. Otro de los aspectos en los que existe diferencia de opiniones es el lugar en el que se deben colocar los sistemas de retención infantil. Como experto en la materia, ¿cuál cree que es la mejor posición y por qué?

La mejor posición es la plaza central trasera: ahí viajan más seguros tanto los adultos como los niños por el simple hecho de que es la plaza más alejada de cualquier colisión frontal, o lateral, que son las más peligrosas. Aunque si la plaza central no dispone de sistema de sujeción rápida ISOFIX, puede resultar tan seguro instalar una silla en una de las plazas exteriores laterales con sistema ISOFIX que en la plaza central sin dicho sistema. No obstante, lo más seguro sería instalar un asiento con el sistema ISOFIX en la plaza central trasera.

 

6. Además de disponer de un sistema de retención infantil, también es muy importante instalarlo e utilizarlo de forma correcta ¿Qué aspectos claves hay que tener en cuenta para no hacer un uso erróneo de los sistemas de retención infantil? ¿Podría darnos algún consejo en este sentido?

Los errores de instalación pueden producirse al instalar el asiento en el vehículo o al sentar y sujetar al niño en su sillita. Es preciso “estudiarse”, y seguir, todas las instrucciones, tanto aquellas del fabricante del vehículo como las del asiento infantil. Instalar la sillita infantil en el asiento del vehículo dejando holguras en el cinturón del vehículo, o sentar al niño en su sillita dejando holguras entre su cuerpo y el arnés o el cinturón son algunos de los errores más frecuentes y peligrosos: en caso de choque, el niño podría salir despedido de su asiento.


7. Según un estudio de la Fiscalía de Seguridad Vial, el 46 por ciento de los niños muertos en accidentes de tráfico no viajaban en sillas infantiles. Otro 18 por ciento, no las llevaba de forma correcta. ¿Está la sociedad española concienciada e informada acerca de la importancia de utilizar estos sistemas? ¿Se aprecia una evolución con respecto a hace algunos años?

En efecto, se trata de un estudio muy revelador, y  me enorgullezco de haber participado en él, perdónenme la falta de modestia. Afortunadamente, sí que se ha progresado mucho. El año pasado, en carretera, únicamente uno de cada cuatro niños fallecidos NO utilizaba un sistema de retención infantil, mientras que hace sólo dos años, como indica el citado estudio de la Fiscalía de Seguridad Vial, eran uno de cada dos. Pero hay que seguir trabajando hasta que todos los niños utilicen sillitas y lo hagan bien (ese otro 18% de niños que usaban sillita, pero mal, también es tremendamente preocupante).

 

8. En cuanto al trasporte escolar, a día de hoy es obligatorio que todos los autobuses matriculados después de octubre de 2007 lleven instalados cinturones de seguridad. Sin embargo, todavía circulan vehículos de mayor antigüedad que no cuentan con estos dispositivos.  ¿Considera que se debería tomar alguna medida al respecto?

El transporte en autobús es mucho más seguro que los viajes en automóvil, gracias a la mayor formación y experiencia de sus conductores y, sobre todo, al mayor tamaño, peso y visibilidad de estos vehículos. Pero los autobuses tampoco están totalmente libres de verse implicados en accidentes. Lo ideal es que todos viajáramos en los vehículos más modernos y dotados de los últimos sistemas de retención, pero económicamente no es posible sustituir toda la flota de autobuses de un día para otro.

La “demanda de servicios de transporte” tendría un gran peso si los padres exigen a los colegios de sus hijos que los vehículos de transporte escolar tuvieran las máximas medidas de seguridad, aunque hubiera que pagar un poco más por ello. La oferta de dichos servicios (los autobuses, en definitiva), rápidamente se ajustaría a dicha demanda de una mayor seguridad. Estamos hablando de autobuses con seis o siete años de antigüedad (aquellos matriculados después de ese año, 2007), y no de vehículos recién estrenados, por lo que no parece descabellado que los padres exijamos que nuestros niños viajen en vehículos modernos, seguros y dotados de cinturones de seguridad.

 

9. ¿Cree que los autobuses deberían llevar SRI?

Es, sin duda, una pregunta difícil. Instalar treinta sillitas en un autobús es difícil, cierto, pero no imposible. Y los niños viajarían mucho más seguros, sin ningún lugar a dudas. Aunque también hay soluciones muy prácticas y fáciles de implementar. Hace años, cuando trabajaba en la Fundación FITSA para la Seguridad de los Automóviles, financiamos un proyecto de investigación con el apoyo del Ministerio de Industria español, y llevado a cabo por el instituto de investigación IDIADA para la empresa FAINSA, en el que se desarrolló un asiento de autobuses dotado de un cinturón auto-ajustable que puede ser utilizado tanto por niños de más de tres años como por adultos. Todos los autobuses que vayan a transportar a niños deberían disponer de dicho cinturón autoajustable.

 

10. Hablemos del futuro. ¿Cómo serán los sistemas de retención infantil en los próximos años? ¿Incorporarán alguna novedad técnica en la que ya se esté trabajando?

Pues, efectivamente, así será. Está a punto de salir una nueva normativa de homologación que sustituirá los actuales grupos de asientos definidos en función del peso del niño por un rango de estatura, un parámetro más cómodo de observar por los padres. Además, ya no habrá que estar pendientes de si un asiento ISOFIX concreto se puede instalar en un cierto modelo de vehículo, sino que cuando el asiento esté homologado según la nueva normativa será siempre compatible con cualquier vehículo que ofrezca unas ciertas dimensiones mínimas para su instalación (eso sí, los fabricantes de vehículos tendrán que garantizar que disponen de plazas aptas para dichas sillitas homologadas según la futura normativa). La actual normativa, la norma R44/04, por otra parte, seguirá coexistiendo con la futura nueva norma.

Modificado por última vez en Lunes, 04 Marzo 2013 11:56

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