Movilidad Segura

Jueves, 29 Enero 2015 13:33

Fesvial se manifiesta a favor de la implantación de las zonas 30

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La estrategia de zonas-30, consiste en reducir la velocidad genérica en determinadas calles de 50 a 30 km/h. Los países pioneros en implantarlas fueron Holanda y Dinamarca, hace ya más de 30 años, y en las ciudades que se han ido aplicando de países como Noruega, Alemania, Francia, Inglaterra, Bélgica, Australia o España, ha dado resultados claramente positivos y constatables desde el punto de vista científico. Por el contrario, son casi inexistentes sus aspectos negativos.


FESVIAL, ante el debate suscitado sobre las zonas 30 con motivo de la próxima reforma del Reglamento General de Circulación, considera que es una medida de impacto claramente positivo en la seguridad vial dentro del ámbito urbano.
Esta medida, introducida selectivamente en determinas calles, tiene la ventaja de ser en general muy bien aceptada por la población (especialmente por los residentes de las zonas donde se aplica) y además es bastante respetada por la mayoría de los usuarios de vehículos con motor, sobre todo si se hace una buena campaña informativa previa a su implantación. Pero quizá lo más importante de esta estrategia es su claro impacto sobre la siniestralidad y la gravedad de los accidentes. Los datos en este sentido son bastante claros: el riesgo circulando a 30 km/h es nueve veces menor a que circulando a 50 km/h.


Son muchas las dimensiones y colectivos afectadas positivamente cuando se introduce esta medida, siendo especialmente beneficiosa para los ciclistas y peatones, dos grupos de alto riesgo.


Es importante destacar en este contexto que a 80 km/h fallece el 95% de los atropellados; a 65 km/h mueren el 85%; a 50 km/h mueren el 45%. Por el contrario, a 30 km/h el 95% de las personas atropelladas sobreviven. A esto se añade el hecho de que en las zonas-30, tanto en los choques frontales como en los alcances a los ciclistas, disminuye de manera drástica la gravedad del impacto.


Por otra parte, en las zonas-30 se logra un tráfico más calmado, que aparte de la mejora en la seguridad, da lugar a un entorno más agradable, recuperándose una gran parte de la vida de calle o de barrio, e incluso se sabe que tiene un efecto beneficioso para el comercio. A todo ello se le unen otras dos ventajas, que también son una clara preocupación en la Unión Europea: el ruido y la contaminación.


Son evidentes en definitiva las ventajas de las zonas-30, dejando claro que no es una medida para imponer de manera generalizada a todas las vías de los núcleos urbanos. Su aplicación queda restringida a aquel tipo de calles que por sus características son especialmente proclives a que en ellas se puedan producir siniestros viales.

 

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